Día de los Geólogos y las Geólogas de Argentina: festejos, críticas y propuestas -2026-

 El 9 de junio de 2026 se conmemora un nuevo DÍA DEL GEÓLOGO/A, en recuerdo de la creación del Centro Argentino de Geólogos ocurrida 78 años atrás. Entre sus objetivos se mencionaba: “el mejoramiento y prestigio de la profesión geológica; fomentar la unión y solidaridad entre los colegas; velar para que la más rigurosa ética rija la práctica profesional; y promover el progreso y mejor conocimiento de esta disciplina”. 

Muchos de estos objetivos se fueron logrando y motivaron el regocijo y las salutaciones en las habituales celebraciones. Según pasan los años el horizonte de las utopías se va alejando, se actualiza la ciencia y se incrementan los desafíos cuya satisfacción seguramente será motivo de nuevos regocijos.

Sin embargo, en esta oportunidad, sin querer empañar la conmemoración, creo necesario compartir una reflexión crítica que nos haga sentir incómodos y algo insatisfechos…., para impulsarnos a reflexionar y superar algunas deudas pendientes. Luego de nuestra introspección sigamos con los festejos, recuerdos  y salutaciones !!

Me siento incomodo en esta celebración sabiendo que algunos los objetivos de “mejoramiento del prestigio de la profesión geológica” y “mejor conocimiento de esta disciplina”, están lejos de ser incorporados en la cultura ciudadana y que persiste cierto analfabetismo geológico. Por un lado se percibe que los geólogos/as son señalados como actores responsables de los daños ambientales de origen minero y por otro lado, se advierte la imposibilidad ciudadana para usar los conceptos básicos para entender y explicar la presencia y distribución de los recursos y las amenazas geológicas en alguna provincia.

Sobre la imagen social de los geólogos/as existen investigaciones educativas en escuelas secundarias que muestran la existencia de percepciones divididas. Aunque se los reconoce como agentes que pueden advertir riesgos ambientales y proponer mitigaciones, hay una población importante que tiene una imagen negativa sobre los geólogos/as y la geología y ello los desmotiva para su estudio en profundidad. 

Con relación a la incomprensión de la presencia y distribución de recursos y amenazas geológicas interpreto que obedece a fallas en el sistema educativo, especialmente al proponer una enseñanza experimental cuando la geología es una ciencia de naturaleza histórica e interpretativa. 

La enseñanza experimental tiende a nombrar, sistematizar minerales, rocas, geoformas, estructuras, etc., como así también realizar experimentos analógicos para observar algunos aspectos de los procesos erosivos, volcánicos, sísmicos, entre otros. Estas actividades se realizan en aulas o laboratorios, están acompañadas por explicaciones teóricas poco o nada contextualizadas y suelen complementarse con interesantes videos de procesos reales y animaciones.  Rara vez se proponen trabajos de campo y cuando ello ocurre se privilegia el coleccionismo de fotos y rocas con finalidades puramente descriptiva, casi nunca interpretativa.

La anterior descripción de una didáctica experimental permite advertir que de esa manera los estudiantes no aprenden a usar esos conocimientos para resolver problemas, sino que durante un breve tiempo podrán repetirlos memorísticamente. Si embargo no alcanzan a comprender por qué tuvieron que estudiarlos y cómo podrían usarlos en su rol como ciudadanos/as.

En ese sentido, creo que está faltando una visión epistemológica y una didáctica especifica de la Geología como ciencia histórica e interpretativa porque en definitiva ese es el aporte fundamental que ofrece esta ciencia natural. En efecto, la metodología histórica es la que permite predecir amenazas geológicas y prever áreas potencialmente mineralizadas y, a nivel elemental, los estudiantes deberían poner en práctica conocimientos y estrategias para resolver este tipo de problemáticas que ayudarán a valorar el sentido social del trabajo geológico.

Una didáctica con este nuevo enfoque es novedosa y requiere la creación de un espacio institucional donde se investigue, se discutan, y se desarrollen estrategias y acciones para lograr los objetivos pendientes a través de la educación, pensando en el beneficio de la sociedad antes que en los intereses particulares del colectivo profesional.  

Estos comentarios críticos y propositivos sobre la enseñanza intentan presentar la complejidad de la problemática educativa y exhibir la presencia de geólogos/as especializados en lo que denomino Geolodáctica, es decir se requieren profesionales idóneos para el sistema educativo, de un modo similar a los que sucede con los profesorados de otras ciencias.   

Para finalizar, me gustaría señalar que los colegios profesionales, la academia,  los decanos de geología (integrantes del CUCEN), tienen la responsabilidad histórica y política de diseñar políticas para incidir en el mejoramiento de la formación geológica de la sociedad.

 Históricamente, estos actores institucionales han sabido buscar alianzas, crear   lobbys y generar tácticas políticas para intervenir en la defensa y ampliación del campo laboral y de las incumbencias de los Geólogos/as en diversas actividades con el objetivo de salvaguardar la seguridad y la salud de la sociedad. Sin embargo, llama poderosamente la atención que no hayan puesto la misma enjundia para promover la inserción de los geólogos/as en el sistema educativo preuniversitario.

Creo que esta omisión lamentable debe corregirse urgentemente y que, visto el tiempo transcurrido (78 años), esta situación de compleja resolución requiere de nuevos compromisos por parte las mencionadas instituciones y que, entre sus objetivos, además de ampliar las fuentes de trabajo hacia los ámbitos económicamente más rentables se incluya con mucho ahínco la inserción especializada en el campo educativo poniendo en valor la rentabilidad social de una mejor alfabetización geológica.


Dr. Hector L. Lacreu

09-06-2026                                                                                                                                                     

 

Comentarios

  1. Quizá si salimos del "fascismo psicotizante " que todo lo arruina, podamos superar el analfabetismo geológico y los demás. Para encaminarnos a un mundo humanizado q aprecie y valore el conocimiento y el bien común.

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*Imagen de encabezado | Construcción de un paisaje artificial: huellas de las topadoras en las enormes parvas de la sal extraída de la Salina del Bebedero en San Luis, Argentina.